Compartir

Audi ha lanzado el automóvil sin conductor más avanzado en las calles hasta el momento, a pesar de las advertencias de toda la industria de que un sistema que les permite a los propietarios quitar los ojos de la carretera durante largos períodos de tiempo es fundamentalmente inseguro.

La marca, propiedad de Volkswagen, presentó su nuevo sedán insignia A8 el pasado martes, un vehículo que encabezará los esfuerzos de la compañía para recuperar el liderazgo tecnológico sobre sus archirivales BMW y Mercedes.

La característica más llamativa del coche que les permite a los conductores relajarse y ver televisión mientras el vehículo se desplaza a velocidades de hasta 60 km por hora en el tráfico denso es muy polémica.

La industria automotriz está muy dividida en cuanto al enfoque que debe adoptar hacia los vehículos sin conductor, cuyo propósito es salvar vidas humanas, reduciendo el número de accidentes en las calles.

Algunos fabricantes de automóviles, como Audi, Nissan y Mercedes, favorecen un sistema que aumenta gradualmente la cantidad de autonomía de un vehículo, y les devuelve el control a los conductores en caso de una emergencia.

Otros competidores, como Ford, Jaguar y Land Rover, han considerado este enfoque inseguro, y dijeron que sólo equiparán sus vehículos con tecnología autónoma cuando sea capaz de conducir en todas las situaciones.

Audi dijo que su sistema depende de la entrada en vigor de leyes que les permitan a los automovilistas quitar las manos del volante.

“El conductor ya no necesita monitorear el coche permanentemente”, indicó la compañía. “Pueden quitar las manos del volante y, en dependencia de las regulaciones nacionales, enfocarse en una actividad diferente que el coche les permita”.

El fabricante de automóviles de lujo, parte del grupo Volkswagen, dijo que el A8 saldrá a la venta el próximo año y será el primer coche de producción “desarrollado especialmente para la conducción altamente automatizada”.

Su software de inteligencia artificial, que se activa mediante el clic de un botón, está diseñado para conducir en tráfico de hasta 60 km por hora.

Los niveles de autonomía en los automóviles se miden en una escala de cero a cinco, donde cero no tiene ninguna automatización y cinco puede manejar todas las situaciones y en todos los terrenos, permitiendo que se eliminen totalmente el volante y los pedales.

Audi dijo que su nuevo sedán insignia A8 es el primer ejemplo de la denominada tecnología de nivel tres, que estará disponible para conducir en las carreteras.

El programa se basa en hardware, como radares, cámaras y sensores ultrasónicos, y Audi dijo que también es el primer fabricante que utiliza escáneres láser. El coche también puede leer las señales de tránsito, recopilar información sobre peligros y “aprovechar la inteligencia de enjambre de la flota Audi” para aprender más.

En un intento por brindar la “experiencia premium” de la tecnología, el jefe ejecutivo de Audi, Rupert Stadler, utiliza el término “la 25ª hora” para describir “el tiempo libre que usted pasará en su coche sin conductor”.

El rival alemán de Audi, Daimler, matriz de Mercedes, está trabajando con Bosch, el proveedor de piezas de repuesto más grande del mundo, para producir “robotaxis” ya en el año 2020. Entretanto, BMW se ha asociado con Intel, Mobileye y Delphi para producir un vehículo “totalmente autónomo” para el año 2021.

En EEUU, la consultoría AlixPartners ha estimado que se podrían ahorrar cerca de US$325 mil millones cada año en prevención de accidentes, ahorro de combustible, eliminación de congestión vial y mayor eficiencia. Intel ha estimado que el costo de los accidentes a nivel mundial es de US$871 mil millones al año.

DEJA UN COMETARIO